Humanidad:
Ojos del mundo es una organización
sanitaria y sus proyectos repercuten directamente en la salud de
las personas. En cualquier circunstancia, la Fundación tiene
como principio fundamental el respeto a la dignidad humana y el
alivio del sufrimiento. Todos los miembros de la organización
deben respectar los códigos deontológicos propios
de su profesión. Ojos del mundo defiende el respeto de los
derechos humanos y del derecho internacional humanitario.
Independencia: Ojos del mundo
diversifica al máximo sus fuentes de financiación
para garantizar su libertad ética y financiera.
No discriminación:
La Fundación ayuda a las personas y grupos más vulnerables,
sin establecer ningún tipo de discriminación por cuestiones
de raza, sexo, etnia, creencias religiosas, nacionalidad u otras.
Altruismo: Ojos
del mundo es una organización basada en la prestación
de servicios voluntarios (sin remuneración), aunque también
cuenta con el personal remunerado necesario para conseguir un funcionamiento
coordinado, continuado y eficiente. Los voluntarios de Ojos del
mundo aportan sus capacidades profesionales y humanas y se comprometen
con las personas y grupos que reciben la ayuda, con las actividades
de la Fundación y con la sociedad en general.
Profesionalidad: Los voluntarios
y los trabajadores de la Fundación, profesionales expertos
en sus respectivas áreas, deben ser capaces de conseguir
el máximo rendimiento de sus acciones y de los recursos que
gestionan.
Transparencia: Ojos
del mundo se compromete ante las poblaciones beneficiarias, los
colaboradores y los donantes a actuar con total transparencia, informando
del buen uso y gestión de sus fondos e incorporando todas
las garantías que sean necesarias para demostrar eficiencia
de su funcionamiento. |
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