La Noche de los Ojos del mundo conmemora 25 años luchando contra la pérdida de visión evitable y lo hace invitando a la ciudadanía a quitarse la venda de los ojos

La sala del Gran Teatre del Liceu con 21 mesas de asistentes a La Noche.

La Fundación Ojos del mundo celebró el pasado miércoles 21 de octubre una nueva edición de La Noche de los Ojos del mundo. La velada solidaria en el Gran Teatre del Liceu reunió a unas 200 personas para conmemorar los 25 años de trayectoria de la organización y reivindicar la lucha contra la pérdida de visión evitable y a favor del derecho universal a la visión.

Bajo el lema “Nos quitamos la venda de los ojos para concienciar sobre la pérdida de visión evitable”, el acto invitó a los asistentes a ponerse simbólicamente en la piel de las personas que la padecen, ofreciendo un fular a cada uno con el que poder, durante unos minutos, sentir el cambio que supondría perder la visión.

La velada, presidida por el M. H. Sr. Josep Rull, presidente del Parlamento de Cataluña, contó con la conducción del periodista Xavier Grasset y la actriz Àgata Roca y con las actuaciones de Serena Sáenz, acompañada al piano por Vanessa García. La artista fue presentada por el director de orquesta Antoni Ros Marbà.

La soprano Serena Sáenz y la pianista Vanessa García en el escensario mientras todos los comensales escuchan con los ojos tapados con el fular de Ojos del mundo

Serena Sáenz y Vanessa García fueron las encargadas de interpretar O mio babbino caro de Giacomo Puccini mientras los comensales se tapaban los ojos con los fulares.

Desde su nacimiento en el año 2001, tras el viaje de Rafael Ribó y Borja Corcóstegui, los fundadores, a los campamentos de personas saharauis refugiadas en Tinduf (Argelia), Ojos del mundo ha trabajado para que la salud visual sea una realidad en contextos donde los recursos son más limitados.

La Noche de los Ojos del mundo no solo fue un viaje al pasado, sino una oportunidad para recordar que todavía hay 1.100 millones de personas en el mundo que viven con pérdida de visión evitable o no atendida, aunque el 90% de los casos podrían prevenirse o curarse con intervenciones accesibles como la facilitación de gafas o la cirugía de cataratas.

El acto puso de manifiesto que la lucha contra la pérdida de visión evitable sigue siendo necesaria y que el compromiso de la Fundación se basa en seguir acompañando a los territorios donde trabaja para que sean las personas locales quienes asuman cada vez más protagonismo y responsabilidad en la garantía del derecho a la salud ocular.

Con esta celebración, Ojos del mundo mira atrás para reconocer el camino recorrido, pero, sobre todo, mira hacia adelante con la intención de seguir trabajando para garantizar el derecho universal a la visión y para que ninguna persona quede excluida por una causa evitable.

Tal y como afirmó el presidente Rafael Ribó durante su brindis, citando al fotógrafo Robert Capa, “si tu foto no es lo suficientemente buena, es que no estás lo suficientemente cerca”. Una reflexión que conecta con el espíritu de Ojos del mundo: hay que acercarse a la realidad para entenderla y luchar contra las injusticias. Nos quitamos la venda de los ojos no para observar los problemas desde la distancia, sino para implicarnos en las dificultades que todavía afrontan millones de personas para acceder al derecho a la salud ocular.

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