Ο Habitantes: 19,7 millones

Ο Esperanza de vida: 59,3 años

Ο Producto interior bruto (PIB): 2.327 $

Ο Mortalidad infantil: 62 ‰

Ο Índice de desarrollo humano (IDH): 0,434 – Posición 184

Ο Índice de desarrollo de género (IDG): 0,821

Ο Índice de pobreza multidimensional (IPM): 0,376

Ο Emisiones de dióxido de carbono (toneladas per cápita): 0,2

Fuente: Informe sobre desarrollo humano del PNUD 2020.

Principales datos de salud ocular

Se estima que hay 2,2 millones de personas en Mali con pérdida de visión

Ο Ceguera: 167.465

Ο Discapacidad visual moderada y grave: 383.055

Ο Discapacidad visual leve: 778.633

Ο Visión cercana: 869.222

Ο Proporción de mujeres: 52%

Fuente: The IAPB Vision Atlas 2020.

Progreso en el estado de salud de la población de la región de Mopti, y contribución en la lucha contra la pobreza y la exclusión

 

Grupo de personas después de una intervención ocular

Ojos del mundo pretende mejorar la salud ocular de la población de la región de Mopti, de más de 2 millones de habitantes, donde, a pesar de los avances que se han producido en los últimos 10 años gracias a la implicación de la Fundación, solo hay tres oftalmólogos en ejercicio y se calcula que con el 78% de habitantes en situación de pobreza, la ceguera tiene una prevalencia estimada del 1,2%, entre seis y siete veces superior a la de los países de nuestro entorno, principalmente por causas prevenibles o curables.

Ojos del mundo colabora con el Programa Nacional de Lucha contra la Ceguera (de acuerdo con el Plan Estratégico de Prevención y Lucha contra la Ceguera en Mali) y la Dirección Regional de Salud de Mopti (que cuenta con un Plan Regional de Mopti) para mejorar la prevención y garantizar el tratamiento oftalmológico y óptico permanente en la región, facilitando el acceso de la población a los servicios de atención ocular, tanto de primer nivel (centros de salud comunitaria) como especializados (en el Hospital Sominé Doló de Mopti y en el Centro de Salud de Referencia de Bankass). Por eso, Ojos del mundo ha dotado de equipamientos y materiales específicos las consultas y las unidades quirúrgicas de estos centros y ha formado al personal de los distintos niveles de la pirámide sanitaria que garantizan la accesibilidad y la calidad de la atención oftalmológica y óptica de toda la población, también la más indigente.

 

Formación de mujeres malianas

Así mismo, con el objetivo de llegar al número más grande posible de personas y con la implicación de profesionales sanitarios malienses, Ojos del mundo organiza comisiones médicas periódicas que se desplazan a diferentes zonas de la región, que llegan incluso a zonas muy remotas sin ningún tipo de atención oftalmológica. Estas comisiones tienen una doble intención: por un lado, pretenden reducir la prevalencia de las patologías oculares y, por otro lado, hacer aflorar, entre la población local, la voluntad y la exigencia del derecho a ser tratados por especialistas para alcanzar la mejor visión posible. La toma de consciencia sobre el derecho a la visión es el primer paso para que las personas puedan obtener mejoras en su salud ocular y uno de los pilares del proyecto de Ojos de Mali.

En este sentido, Ojos del mundo también realiza, conjuntamente con las asociaciones de mujeres de la región, muy especialmente la CAFO, acciones de promoción de la salud que tratan cuestiones relacionadas con la detección precoz de las patologías y la sensibilización sobre salud ocular, y que van dirigidas principalmente a las madres de familia. La Fundación también impulsa cambios para mejorar la equidad de género en el acceso a la salud ocular de las mujeres de la región a través de estas acciones y varias formaciones que pretenden combatir los estereotipos discriminatorios.

Graduación de vista a una mujer

Por otro lado, el proyecto incluye, desde sus inicios, en el año 2008, el desarrollo de subespecialidades oftalmológicas en el Instituto de Oftalmología Tropical de África – IOTA (centro oftalmológico de referencia para los países del entorno de Mali) donde ya cuentan con una unidad de retina, dotada en gran parte por la Fundación, y una unidad de pediatría con dos oftalmólogos en ejercicio. Ojos del mundo participa también en la formación de los profesionales de ambos servicios para que cuenten con los recursos y los conocimientos necesarios para atender a los pacientes con patologías específicas, algunos de los cuales son derivados por los profesionales de la región de Mopti. Para garantizar la calidad de la atención, se han otorgado becas de formación especializada a los responsables de los servicios y sus equipos.

Una de las tareas más destacadas de Ojos del mundo en Malí es la prevención de posibles patologías oculares en la población infantil, puesto que el 42,44% de los niños sufren algún tipo de patología oftálmica. Periódicamente se realizan campañas de evaluación de la agudeza visual, detección de errores refractivos en las escuelas y donación de gafas de refracción. Esta tarea resulta esencial para identificar afecciones oculares a tiempo y evitar el riesgo de exclusión y el fracaso escolar, pero también permite sensibilizar a la población infantil sobre la importancia de cuidar la vista.

Actualmente, el proyecto Ojos de Mali también afronta el reto de dar respuesta a la conflictiva situación político-bélica que se vive en la zona y que está provocando el éxodo de personas que viven en las regiones más conflictivas. Las personas desplazadas internas que llegaron a la región de Mopti, concretamente del distrito de Djenné, viven en campamentos con un nulo acceso a los servicios médicos, donde Ojos del mundo organiza consultas gratuitas.

Asimismo, el proyecto ha incorporado también cuestiones de sostenibilidad y cuidado del medio ambiente, sobre todo en lo que respecta a seguridad alimentaria y cambio climático, con la finalidad última de luchar contra la pobreza. Se pretende garantizar la sostenibilidad ambiental de manera transversal, mejorar la capacidad de los servicios de salud de gestionar los desperdicios biomédicos generados, hacer accesible el agua a todos para mejorar la higiene de la población y cambiar las actitudes y conocimientos de la comunidad con el fin de tener mejores prácticas de salud ambiental.

 

Volver a ver. ¿Cómo reacciona alguien que, después de padecer ceguera durante años, recupera la visión? Este vídeo nos descubre el instante memorable en que los médicos de la Fundación Ojos del mundo destapan los ojos a Telly Amadou. Según sus propias palabras, volver a ver ha sido “la felicidad más grande que he tenido en mi vida”.

 

Fatoumata Barry tiene 55 años, es ama de casa y vendedora de leche en Soïma, Mali. Unas cataratas bilaterales la tuvieron impedida y aislada durante más de dos años, pero en noviembre de 2017 su suerte cambió. Ella fue una de las 40 personas que dijeron adiós a la ceguera durante una comisión médico-quirúrgica en la zona. 40 personas que recuperaron la visión, la autonomía y la ilusión. 40 historias personales que demuestran que volver a ver es volver a vivir.

Mujer con catarata

 

Memoria de actividades 2020 (PDF)

Memoria de actividades 2018 (PDF)

Memoria de actividades 2017 (PDF)

Contacto en la zona

Carretera nacional de Sevaré, nº 15
Región de Mopti
Mali