Ojos del mundo se define por su compromiso con la población más vulnerable del mundo que padece ceguera evitable, y con el desarrollo humano equitativo y sostenible, por eso apuesta por situar el género en el centro de los procesos y en el centro de los proyectos de cooperación que tiene en marcha; porque las acciones de desarrollo son más eficaces si tienen en cuenta las desigualdades de género.

En toda sociedad los roles de género impuestos condicionan la vida de las personas, y en los países del tercer mundo estos roles casi determinan el destino de cada uno. En estos países las mujeres padecen infecciones que afectan a su salud ocular, y debido a las construcciones culturales que hay en torno a cada uno de los sexos, estas mujeres no pueden acceder a un tratamiento oftalmológico porque la sociedad las refrena y se lo prohíbe.

A lo largo de los 17 años de experiencia, tanto en los campamentos del Sahara, como Bolivia, Mali y Mozambique hemos constatado que las mujeres son el núcleo que sostiene las familias, pero aun así, ellas tienen menos oportunidades de acceder al derecho a la salud ocular debido a las barreras sociales.

En los países pobres las mujeres no suelen tener acceso a los recursos económicos familiares, por ese motivo no pueden pagar la atención ocular y el transporte hasta los centros de salud, y además, ellas suelen tener menos oportunidades para viajar que los hombres.

Los datos indican que el 55% de la población con graves deficiencias visuales en el mundo son mujeres, y en los países empobrecidos los hombres acceden el doble de veces que las mujeres a los servicios de salud ocular. La causa principal de pérdida de visión en estos países son las cataratas, una enfermedad que se cura con una cirugía relativamente sencilla. Si las mujeres fueran operadas en la misma proporción que los hombres, esta ceguera por cataratas se podría reducir un 12,5%.

Ojos del mundo quiere garantizar el derecho a la salud ocular de todos, y quiere que las mujeres tengan las mismas oportunidades y recursos que los hombres a la hora de acceder a este derecho fundamental. Para cumplir este objetivo, la Fundación colabora y continuará estrechando lazos con asociaciones feministas locales y garantizará la perspectiva de género en todos sus proyectos.

En este sentido, la Fundación apuesta por integrar la perspectiva de género en todas las fases y todos los ámbitos de actuación y concretamente elaborar una política de género que recoja las acciones sobre el terreno y a nivel organizativo.

La comunicación también es un aspecto clave en la transformación social y, por ello, Ojos del mundo ha incorporado un Manual de comunicación en equidad de género y comenzará a formar a todo su equipo en el uso de un lenguaje no sexista, al tiempo que revisará todos los contenidos Online y Offline para garantizar un enfoque desde la perspectiva de género.

Mujer trabajando

©Elisenda Pons/Obrint els ulls a Bolívia