La vida en el desierto es muy dura. Sobre todo si, a las extremas condiciones climáticas y a la falta de recursos, le sumas un problema de visión. Por eso, cualquier intervención que podamos llevar a cabo en el Sáhara, para nosotros es una nueva gran victoria.

En esta ocasión un equipo de profesionales se trasladó, del 2 al 16 de diciembre, al campo de refugiadas y refugiados de Tindouf para realizar la última comisión médico-quirúrgica del año. Un equipo formado por 4 oftalmólogas 2 anestesistas, 2 enfermeras y 1 técnico de equipo, recorrió todos los centros de atención de salud ocular para intervenir a más de un centenar de pacientes: 53 mujeres, 48 hombres, 11 niñas y 3 niños.

Aprovechando el desplazamiento de este equipo también se realizó formación de oftalmología pediátrica para un técnico del departamento de oftalmología que será el encargado de controlar y hacer el seguimiento post-operatorio de los niños y niñas intervenidos en esta comisión.

La comisión contó, además, con el personal optometrista del departamento de oftalmología y el personal del Hospital de Bol·la.

Una vez más, no podemos dejar de agradecer a nuestros voluntarios del proyecto saharaui toda la labor que realizan y todo el tiempo, pasión y conocimientos que dedican para luchar contra la ceguera evitable en un territorio con una situación tan complicada.